Estudiamos tu figura, tus proporciones, tu gusto y tu estilo para que puedas llevar la ropa y los complementos que mejor resalten tus cualidades. Te aconsejamos qué corte y color de pelo y qué maquillaje te favorecen por tu fisonomía.
Un estudio minucioso de tu cuerpo permite conocer tu tipo de cuello, hombros, cabeza, pecho, cintura, talle, caderas, piernas, altura, peso, etc. La diferencia y la combinación de todos ellos es lo que crea tu particularidad, y así debemos estudiarla para saber cómo adaptar mejor las prendas a tu fisonomía.
Es fundamental complementar correctamente el cuerpo para que el efecto óptico sea de armonía y no de desproporción. A veces vemos nosotros mismos nuestras características, debilidades y fortalezas, y sabemos complementarlas perfectamente; otras veces es más fácil que un ojo experto nos lo diga, y además nos explique cómo enfatizar las partes bonitas y disimular las que no lo son tanto. En algunos casos también interesa exagerar algo que no es proporcionado, como unas piernas largas. Lo importante es conocerse para lograr la imagen deseada.
Invertir en atractivo personal es rentable.
El lenguaje corporal dice mucho de nosotros y conviene manejarlo. También hay que tener en cuenta el tipo de trabajo que realizamos para definir la imagen que queremos transmitir: no es lo mismo ser diseñador gráfico que consultor o trabajar en Apple. Cada empresa define su dress code y no conviene desestimarlo, porque el atractivo personal influye en el éxito social y en la retribución salarial.